martes, 10 de junio de 2008

Emilia Pereyra: Una narradora con inapelable futuro


Por Edgar Valenzuela

Realmente el libro de cuentos "El inapelable designio de Dios" se pudo haber publicado antes. Emilia Pereyra tenía los cuentos escritos desde hace años. Estaban dispersos, entre sus papeles; en su computadora.

Por haber privilegiado la publicación de tres novelas, la elaboración de una cuarta, todavía inédita, y el ejercicio intenso del periodismo, Emilia Pereyra no se había querido percatar de la necesidad de recopilarlos y publicarlos en un libro.

Solamente le faltaba una chispa de motivación. Cuando la chispa de la motivación encendió, Miguel Collado atizó el fuego al ofrecer, con su peculiar entusiasmo, ser el editor del libro. Entonces, se comenzó a barajar el título que tendría.

Y de manera muy natural, lógica y conveniente, se escogió el mismo título que tiene el cuento que aparece al principio del volumen. "El Inapelable designio de Dios", antologado en Cuba y traducido en Italia, es uno de los cuentos más representativos de Emilia Pereyra; donde hace galas de una imaginación portentosa y de su dominio del arte de escribir.

En él se adelanta a la ciencia al describir la historia de una clonación humana. Hasta ahora la clonación sólo se ha podido realizar con éxito usando animales. Pues en este cuento ocurre la clonación de la protagonista: Angustia María. Nótese el nombre del personaje: Angustia María.
Obligada por la sociedad a realizar varias tareas a la vez, la atribulada mujer le pide a Dios que le conceda el deseo de tener varias copias o dobles de ella misma para así lograr "Ser una esposa perfecta, una ejecutiva magnífica, una madre ejemplar, una hija dedicada y una mujer caritativa" las 24 horas del día.

El buen Dios la complace, pero el "melao" de la historia reside en descubrir que dividir a la mujer en varias mujeres al mismo tiempo resulta ser “un remedio peor que la enfermedad". En el fondo, es una crítica artística a la explotación de la mujer, la cuál tiene que desempeñar dos, tres, cuatro o más funciones para hacerle frente con éxito a las exigencias de la sociedad que le ha tocado vivir.

El libro continúa con "Brasa y fuego" que es la historia de un romance doméstico. La sirvienta es objeto del deseo del dueño de la casa. El señor aprovecha el descuido creciente de su señora, demasiado distraída en el esmalte de las uñas, en el salón de belleza y en los viajes, para seducir a la sirvienta que, en principio, se resiste a que le pase la mano… en la oscuridad, pero que luego termina disfrutando el encanto de un amor prohibido.

León Tolstoi, al aconsejar a los escritores, dijo: "Describe tu aldea y serás universal". Eso es lo que hace Emilia Pereyra en "Hecho consumado". Describe el ambiente estrecho de una aldea donde impera la pobreza, la represión amorosa y donde no se perdonan los errores cometidos de la cintura para abajo. El hilo conductor de la trama es el personaje Celina; una joven huérfana que sale embarazada en la casa donde vive, cuyos habitantes en lugar de protegerla la empujan al destierro y a la locura.
El embarazo en las adolescentes es un problema recurrente en nuestro medio, y la narración del caso golpea con fuerza al lector porque hechos parecidos a este ocurren diariamente en nuestros barrios y pueblos.
Es un tema de palpitante actualidad, pese a que la autora lo escribió hace 23 años.

"Zapatos de espuma" es un sueño. La visita y el viaje con un fantasma del que la protagonista termina hechizada. En esta narración Emilia Pereyra hace volar a los lectores hacia niveles superiores de imaginación y de fantasía.

Las historias de amor narradas en el libro son desgarrantes. Las escenas de sexo sugerentes…impactantes; y están descritas con una precisión tal que a veces parece que estamos viendo una película.

Emilia Pereyra tiene especial habilidad para contar historias de amores tormentosos, de pasiones desbordantes; como se puede comprobar al leer: "Rejuegos contra una tarde de hastío", "Corazón de Viento", "Elogio al desprecio" y "Noticias de Brenda". Los personajes se mueven en medio de conflictos que los empujan a situaciones límites, a la desesperación, la infidelidad e incluso al suicidio.

En otras historias la lujuria de los personajes principales es tan incontenible que se transforman en acosadores sexuales. La obsesión los lleva a cometer a asaltos contra las víctimas de su deseo, rondando los bordes de la violación, como ocurre en "Adriana, en cualquier tarde" y en "El volcán y las palabras".

Dicen que las mujeres prestan mucha atención a los detalles.
Emilia Pereyra, además de mujer, es periodista, de modo que sus ojos ven más allá de lo que ve el común de las mujeres. Ella tiene el olfato entrenado para captar las intenciones ocultas de los posibles personajes y la lucha de intereses que, con frecuencia, hace sacar a flote sus más sórdidos sentimientos. Y lo que es mejor…. tiene la disciplina suficiente para registrarlo en el papel.

Estamos ante una narradora vibrante, muy lúcida literariamente, creadora de una galería de personajes atormentados, y de situaciones explosivas, que seguirán dando mucho de qué hablar en el futuro.

Con este primer libro de narraciones breves Emilia Pereyra allana el camino para publicar otros libros de cuentos. Ella, comenzó escribiendo cuentos, y esperamos que continúe escribiéndolos para disfrute de la América que habla español. Claro, sin dejar de publicar, de vez en cuando, las impactantes novelas a que nos tiene acostumbrados.

La primera edición del libro "El Inapelable designio de Dios", compuesta por 14 narraciones breves y 114 páginas, está primorosamente cuidada y facilita la lectura en poco tiempo.

Emilia Pereyra, nacida Azua en una fecha que no es necesario recordar, forma parte junto a Diógenes Valdez, Fanny Herrera y Otto Oscar Milanese, del selecto grupo de narradores del Sur dominicano que se proyectan en el mundo, fundamentalmente por la calidad de sus obras.

El autor es periodista.

No hay comentarios: